martes, 22 de mayo de 2012

Aún queda algún momento para reflexionar sobre el tipo de persona que soy.


 Soy la clase de persona que no se rinde fácilmente, pero también la que a la mínima se le echa el mundo encima, ese tipo de chica que no piensa lo que dice, de las que se arrepienten al tiempo que hablan. De las que confían plenamente en algunas personas y luego le fallan, de las que son caprichosas a más no poder, que quieren y quieren y no paran hasta conseguirlo. Conmigo nada es fácil, me pierden los impulsos .No soporto que me corrijan al hablar y odio que me digan lo que tengo que hacer. Me contradigo constantemente, me falta paciencia e ideas locas me sobran. Necesito mimos constantemente y veo cosas donde no las hay, no tengo remedio. Estoy completamente loca y eso tampoco tiene cura.
Me gusta comprarme zapatos que luego me destrozan los pies, comprarme vestidos que luego me pongo una sola vez, hacerme fotos a todas horas y grabar videos frikis con mis amigas. Soy de las que piensan que un beso significa todo y de las que se comerían este maldito mundo. Sigo siendo esa estúpida niñata que sale corriendo para dar un abrazo cuando ve a alguien a quien quiere, de las que no se calla ni bajo el agua, la que se divierte con cualquier tontería y la que cuando se mete en su cama se pone el móvil y se monta su estúpido mundo perfecto.

No soy precisamente el modelo de hija ideal, muchas veces mi habitación esta hecha un asco, pero no provoco grandes problemas. Tampoco soy la hermana perfecta, pero con un par de gritos funciono a la perfección. Puedo llegar a tirarme en la cama y estar 2 horas pensando cosas absurdas, o simplemente volar a algún lugar por medio de mi estúpida imaginación. También suelo ser impertinente y contestona y cuando nadie me entiende me encierro en mi habitación como una niña pequeña.
Me encanta cantar con la música a todo volumen o ponerme los auriculares e ir andando como si fuese una película. Me gustan los escalofríos y ver como se me pone la piel de gallina, me gusta que me toquen el pelo, que me pregunten cosas y mas si se contestarlas. Me gusta estar con mis amigos y olvidarme de todo. Adoro bailar hasta despeinarme. Odio la época de exámenes, que me manden, que me incordien.
Soy una de las personas que cuando están tristes se pasan la tarde comiendo y escuchando canciones, de las que dan doscientas vueltas a la cabeza al irse a la cama y al despertarse no se acuerdan de la mitad. Puede que a veces sea un poco tímida, pero a los 2 segundos no me de vergüenza absolutamente nada. También puede que me guste escuchar esa estúpida canción que me ata a ti, que sea muy romanticona y que sea de risa floja.

Tengo doscientos mil veinticuatro defectos, sí. Soy tonta, caprichosa, desordenada, incapaz de quedarme callada dos minutos, nunca estoy quieta y no tengo el mejor cuerpo. Consigo fuerzas de donde no las hay, hago reír a la gente con mil tonterías y me comporto como una niña para que vean que todavía tengo algo inmaduro dentro de mi. Soy el pañuelo de lágrimas de aquellos que se derrumban, me hago la sorda solo para no oír lo que no quiero escuchar y la ciega para no ver lo que verdaderamente me duele.

He conocido al primer amor y también el desamor. Soy de aquellas que sabe dejar mal a la primera de cambio, me gusta andar en calcetines, y alguna vez fui de aquellas que se arreglaban a más no poder para ir a tirar la basura. Soy de esas a las que no les avergüenza llorar, y si lo reconozco soy una persona demasiado blanda que le afecta lo que le digan y me encierro a llorar a la primera de cambio.. Soy de las que sale bailando empapada de la ducha, de las que cuando tienen un día estresado lo pagan con el que no debe,  y de las que hacen la maleta cinco minutos antes de salir de viaje.
Acepto que soy la más cabezona y negativa del planeta, que llevo el móvil en el bolsillo aunque sea cancerigeno y que primero actúo y luego pienso. Me encanta reírme y hacer la loca sobre todo, y soy amante de la noche, siempre que voy de fiesta salgo como la princesa Leticia y llego como Amy Winehouse. Me hace gracia que me digan que estoy guapa cuando yo me veo horrorosa, y también que me pongan verde a las espaldas, así no tengo que molestarme en oír mis defectos, que los oigan los demás, yo ya me los sé. 

Adoro ver películas y creer que esas historias pueden pasar. Me gusta soñar despierta, pensar en el futuro, creer que está demasiado lejos, que todo puede cambiar en cuestión de segundos, no saber que es lo que la vida me depara y que todo en esta vida es mucho más inesperado de lo que pensamos

Es cierto, a sí soy yo de esas que piensan que nunca se definirían pero ya lo veis , aquí está todo.

2 comentarios:

  1. ¡Hola Sheila! Tu entrada me ha gustado muchísimo, no lo definiría como ensayo pero es un texto que está muy bien hecho y es muy propio y único, en el que hace reflexionar al lector. En cuanto al contenido, ¡Nadie es Perfecto!, todo el mundo tiene defectos. Y en cuanto a la ortografía y demás, está bien aunque un poco de desorden en los puntos y comas, pero lo demás esta genial. Un beso.

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  2. María :) Ya, la verdad es que no es un ensayo. Es un texto en el cual defino como soy , y me siento feliz tal y como soy , y por ello me gustó escribirlo. Tienes razón en eso de que los puntos y comas son un poco desastrosos, pero así soy yo, jajaja . Un besazo.

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