viernes, 1 de junio de 2012


¿Soy esclava de la rutina?

Últimamente me siento en un momento de mi vida en el que parece que nada tiene sentido, pero eso se debe a que la rutina me invade y acaba por terminar con mis ganas y esperanzas por ser feliz en la vida.
La rutina me aburre y por ello me agobio y me entran ganas de tirarme por un balcón.

Te levantas un lunes rápidamente desayunas y haces la cama, ya que tu madre te obliga,   te vistes, haces un poco el ganso y tu madre se pone histérica e insoportable diciéndote que como llegues tarde no te llevará, y dicho y echo, tiene que sacar el coche a toda prisa y llevarte a la parada del autobús porque llegas tarde.
Después llegas al instituto sin ganas de nada ya que se perdieron en el primer trimestre, entras a tu clase y lo primero que notas es un poco de tensión en el ambiente, ya que ser de Quero es como ser negro, en fin, sigo contándoos mi rutina.
Llego a mi casa y en lo único que pienso es en meterme en mis sábanas que son las únicas que de verdad me aprecian, y soñar con un mundo que no existe y en que en realidad soy feliz.
Más tarde estudio, hago deberes y voy al poli a entrenar. Después me ducho, ceno, estudió de nuevo y…………. Llega el martes, todo igual ni un solo cambio.
Por fin espero con impaciencia el fin de la semana para que todo sea diferente, pero nada cambia, por unos o por otros acaban con lo único que mantiene algo de esperanza en cambiar esa rutina, pero por diversos motivos nada cambia y vuelve a suceder lo mismo.
Ahora bien, ¿quien no querría desaparecer?

La rutina es algo que se apodera de mí y no me deja pensar, algo que acaba de fastidiar la vida de las personas, como la mía.
Lo único que deseo es acabar bachillerato con buena nota y alejarme de todo lo conocido para empezar de 0 con todo lo que me vengas por delante.
Si alguien me preguntase si controlo la rutina, y con ello podría ser similar a la pregunta ¿controlas tu vida? Diría que no, puesto que por unas cosas o otras todo acaba siendo igual.
Creo que la rutina es algo que nos aprisiona y no nos deja disfrutar del día a día, pero es algo inevitable por lo que todos estamos expuestos a ellos y cambiarlo es casi imposible.

Yo pienso que todos somos esclavos de la rutina diaria, y es algo de lo que es difícil salir puesto que es la vida misma.
Por ello transformaría la afirmación: yo soy esclava de la rutina por, “soy esclava de la vida misma”.
No creo que esto pueda cambiarse puesto que es algo que forma parte de nosotros, es decir, somos esclavos de nosotros mismos.
Y como digo una persona sabia: “Una mala vida, no es tan mala como lo es una vida rutinaria“